La Casa VII es la opuesta a la Casa I y su cúspide marca el Descendente, que es el signo que se pone por el horizonte en el momento del nacimiento y que significa el encuentro con los demás.
Asociada a Libra, representa las relaciones con otras personas que implican compromiso o cooperación. Matrimonio, contratos, sociedades y asociaciones tanto materiales como espirituales.
Es la forma en que establecemos contacto con el tú eres, opuesto al yo soy asociado a la primera casa.
Es también la casa de los enemigos declarados, de las separaciones y del trato con el público.
Los planetas situados aquí hablan de nuestra capacidad para mantener este tipo de relaciones y del tipo de personas que buscamos para ellas.
SOL EN LA CASA 7
El Sol en la casa 7 es un tránsito que deja al nativo en una posición muy proclive para conseguir el éxito mediante una asociación oportuna con otra persona o grupo. Suele llegar bien por el matrimonio, bien por la participación en un negocio con otras personas.
Casarse con una persona con mejor posición social y abundantes recursos económicos es una situación de relativa habitualidad entre los nativos.
Los nativos del Sol en la casa 7 proyectan sus ambiciones en la persona del cónyuge o socio, consiguiendo que se hagan realidad gracias a él. En otras situaciones al menos ejercerán de impulso para que consigan lo que buscan. Normalmente suelen ser los cónyuges o socios los que dominen la relación.
Tendrán facilidad para conseguir el éxito gracias a su magnetismo y atractivo especial, lo que hará que seduzcan fácilmente al público en general. Algo que pueden corroborar actores norteamericanos de la talla de Clint Eastwood o Silvester Stallone.
Son muy buenos para relacionarse con los demás. Al poco tiempo de conocer a un grupo nuevo se convierten en populares, siendo capaces de adaptarse con la mayor facilidad a cualquier entorno.
Esta posición del Sol en la casa 7 favorece la victoria sobre los contrarios en aquellos juicios y litigios de los que los nativos formen parte. Algo que se verá incrementado en el caso en el que el Sol esté bien aspectado. Si es al contrario, el resultado podría ser desastroso, generando además poderosos enemigos.
Es una posición que resulta muy beneficiosa para abogados, políticos, diplomáticos o artistas.
El nativo desarrolla una gran capacidad para admirar o rechazar a los demás, lo que hace que nunca le pasen desapercibidos. Cuando tienen una pareja suelen proyectar la imagen que tienen de su padre en ella, pues quieren admirarla, lo que hará que a menudo se casen con personas importantes que tomen las decisiones por ellos.
El Sol en la casa 7 favorece que el nativo pueda conseguir éxito y distinción social por medio del matrimonio o una asociación con otra persona o grupo.
LUNA EN CASA 7
La luna en la casa 7 se encuentra en una posición Descendente, esto muestra cómo son las relaciones sociales.
Además implica una posición fuerte, es decir, influye con energía en aspectos de la personalidad y la naturaleza de los individuos.
Como decíamos, la influencia de la luna en la casa 7 afecta el matrimonio, el hogar, el cómo nos relacionamos con los demás. Gana preponderancia el vínculo amoroso, la pareja y la familia. Se busca la seguridad, el bienestar y las buenas relaciones en general.
En el plano laboral las sociedades ganan relevancia y se pueden producir asociaciones con personas para formar un negocio. El trabajo en equipo es preponderante en este ciclo lunar, los individuos querrán hacer cosas con otros, no tendrán problemas en delegar tareas o en asumir funciones tanto de líderes como de subordinados. El compañerismo será un valor que protegerán en este periodo.
Se agudiza la sensibilidad con la luna en la casa siete lo que puede traer problemas con los que más quiere ya que estarán muy afectados por las variaciones en sus estados de ánimo. Son compañeros o compañeras muy emocionales y sentimentales.
De todas maneras, el poder de comunicación se ve favorecido con esta alineación planetaria, y con el diálogo y el afecto podrían superar cualquier inconveniente.
La belleza, lo femenino, una salud fuerte son aspectos positivos cuando está la luna en la casa 7. Además se tornan excelentes amigos y confidentes, siempre con la palabra justa y sincera para dar un buen consejo.
Se realza un carácter agradable, amigable y seductor. Pero si sufren una decepción amorosa en este periodo llevarán mucho tiempo en recuperarse.
Las personas en esta fase quedan más románticas, sensuales y apasionadas. Harán de todo para que el matrimonio y la vida familiar sean felices. En este periodo las personas se adaptarán mejor a las demandas de su pareja, esto puede ser perjudicial si comienzan a perder su propia identidad. De todas maneras, buscará conversaciones francas y directas, procurando los acuerdos y llegar a consenso.
La dedicación por otros, por el trabajo y las ganas de agradar a los demás les tornará aún más fuertes en esta fase, en todo tipo de relaciones. En este período muchas personas son capaces de dejar de lado sus propios intereses por el bien común o por el beneplácito de los demás.
Hay que tener en consideración algunos aspectos negativos que pdodrían surgir en esta fase. En este periodo astral los individuos pueden tornarse muy dependientes de otros, sobre todo de su pareja, a la cual podrían asfixiar con el exceso de demandas y requerimiento de atenciones.
Les costará estar solos y es algo que deberán desarrollar y entender para crecer como personas.
Les faltará el equilibrio entre lo racional y lo emocional, siendo este último el factor preponderante, tornándolos muchas veces en seres demasiado sentimentales.
MERCURIO EN CASA 7
Siguiendo con la serie de artículos sobre el influjo del planeta más cercano al sol, en esta oportunidad veremos la influencia que tiene en las personas Mercurio en la casa 7.
Este posicionamiento referido al planeta más rápido y que representa al mensajero de los dioses, el dios del comercio y de los viajes. Cabe señalar que los griegos le llamaban Apolo al astro cuando aparecía por la mañana y Mercurio a la supuesta “estrella” que aparecía por la noche, de todas maneras ellos sabían que se trataba del mismo cuerpo celeste.
Tal vez esto explique que esta conjunción planetaria de Mercurio en la casa 7 que se caracterice por el predominio del uso de la razón por sobre los sentimientos y los instintos, es decir, resalta la característica del dios de la razón y la belleza. Veamos con más detalles las características positivas y negativas que tiene este posicionamiento y la correspondiente influencia en las personas.
Cómo veíamos, con Mercurio en la casa 7 el uso de la razón, del pensamiento y la inteligencia se ven potenciados, así como su poder de comunicación. Las personas ganarán en poder de convencimiento, estarán más persuasivos en su lenguaje ya sea oral o escrito o incluso con otras formas de comunicación. Aquí se pueden destacar personas que trabajen en publicidad o marketing ya que tendrán facilidad de convencimiento y de pasar bien el mensaje que desean.
En esta fase planetaria la tendencia será a trabajar en alianza, en equipo, por sobre la individualidad, crece la necesidad de discutir ideas, de complementar conceptos y hacer sociedades para diversificar las formas de solucionar los problemas.
Se interesarán por temas como la justicia, el equilibrio y la armonía, esto gracias a la influencia de la casa 7 asociada a Libra. Los temas como la política, la sociedad y actividades que impliquen competencia, sobre todo a nivel intelectual o verbal, serán incrementadas y ganarán fuerza. Querrán discutir con el afán de encontrar la verdad.
Buscarán a su compañero o compañera por una complementación más intelectual, sin duda que los sentimientos serán importantes, pero si no hay un encaje entre ambos por la parte de la razón, la relación no tendrá futuro.
Por otra parte, en este periodo se puede tener una apertura poco usual en términos sexuales e íntimos, las personas pueden ser infieles o permitir más de una relación a su compañero o compañera, pero si la opción es no tener infidelidades, habrá un volcamiento de la energía afectiva hacia otras personas, sin necesidad de llegar tener intimidad sexual.
Características negativas:
La razón en exceso es el principal peligro con Mercurio en la casa 7, los nativos podrían quedar totalmente desconectados de su chakra emotivo, esto podría traerle conflictos, sobre todo con los seres más cercanos, donde una caricia, un cariño y la entrega de afecto son esenciales.
En las asociaciones, si los planetas están mal aspectados, los individuos podrían quedar desconfiados, y surgirían pensamientos y discursos de engaños, manipulaciones, traiciones y mentiras, esto podría acabar con amistades, sociedades, pérdidas de trabajo o matrimonios.
En lo afectivo las personas en esta posición de los astros tendrán muchas dificultades, la necesidad de sentirse queridos, pero la imposibilidad de expresar los sentimientos les causará confusión buscando cómo llenar el vacío, pueden ser seres infieles, manipuladores y puede haber divorcios en esta fase.
VENUS EN CASA 7
Venus supone la energía del amor, el deseo, las relaciones, la belleza… Todo aquello en general que queremos atraer a nuestra vida y que necesitamos para sentirnos en compañía. Venus en la casa 7 constituye una de sus mejores posiciones.
Venus, la Afrodita griega, es una diosa hermosa, romántica y sensual, que conseguía enamorar con sus encantos a los demás dioses, logrando cualquier propósito si lo deseaba. Si la situación lo requería podía llegar a ser frívola o manipuladora.
Venus en la casa 7 se siente entonces muy cómodo, buscando los intereses en común, aquellos deseos que se pueden compartir, en resumen, seguir el mismo ritmo que la pareja.
Es un ambiente que propicia las relaciones, los vínculos con otras personas. Por ello consideraremos su presencia en la forma en la que actuamos, cómo pensamos o también cómo sentimos.
Venus en la casa 7 es una de las mejores posiciones del planeta al ser su casa natural, su regente. Propicia el amor correspondido y las asociaciones.
Al relacionarnos con otra persona debemos fomentar un equilibrio, ponernos en su piel para así tener en cuenta su postura y opiniones ante las diversas situaciones. Equilibrio también cuando la otra parte quiere conciliar, negociar, ceder en algo.
Al tener una relación con otra persona se asume un compromiso y debemos respetar las reglas sociales, la justicia igualitaria, los códigos de convivencia, siendo objetivos así para poder lograr ese equilibrio en los intereses de todos los implicados.
Aunque esta posición tiene unos efectos parecidos a cuando está en la casa 5, lo cierto es que ahora resultan mejores ya que el nativo se casara con la persona a la que quiere. Esta posición es muy propicia para tener un matrimonio por amor.
Es unión tiene muchas posibilidades que sea con otra persona con rasgos de personalidad venusina, como pueden ser la belleza, la bondad o el carácter cariñoso.
Al ser poseedora de un alto magnetismo podrá relacionarse de manera armoniosa con los demás, facilitando así la posibilidad de un matrimonio feliz. Además, el nativo dispondrá de numerosas oportunidades para casarse.
Dicho nativo también es posible que se enamore de un socio y se case con él, o bien asociarse con su cónyuge para realizar un asunto de negocios. Esta posición de Venus en la casa 7 ayuda a suavizar los conflictos y contribuye a que sus nativos no tengan enemigos.
También permite que tenga menos problemas para la reconciliación con ellos o para resolver de manera amistosa las querellas.
MARTE EN CASA 7
Marte en la casa 7 altera el equilibrio que existe en la casa 7 (asociada al signo Libra).
Pueden agudizarse las situaciones de conflictos y agresividad, se les escapa de las manos las decisiones y respuestas rápidas. Pero, como en todo astral, hay fuerzas que influyen positivamente.
La influencia de Marte en la casa 7 es franca, abierta, dinámica, con tendencia a compartir mucho con la pareja o con los seres más queridos.
Las personas con Marte en la casa 7 quedan con voluntad de trabajar ordenadamente, les gusta liderar grupos y a pesar de que prefieren trabajar en equipo no tienen inconvenientes en emprender un trabajo en solitario.
Las variaciones en su carácter puede asegurarle dar las repuestas correctas en determinados momentos, ya que a veces pueden ser muy energéticas y entusiastas y otras veces pueden ser tranquilas y cautelosas.
En lo social actúan cooperativamente, con encanto y elegancia. Necesitan autoafirmación. Se relacionan directa y objetivamente con las personas alrededor y sienten la necesidad de conquistar el amor, la armonía y las buenas relaciones. La sexualidad es muy activa, tienen bastante energía y tienden a ser refinados y suaves.
Con Marte en la casa 7, hay un auge del gusto por el arte y particularmente por la danza, los movimientos y la expresión corporal pueden ser una forma de expresión que se puede cultivar. Hay elegancia, gusto por la belleza y los movimientos plásticos.
A pesar de que no se es muy asertivo, la diplomacia bien ejercida puede salvar situaciones complejas. Hay una tendencia a conciliar y resolver conflictos, ya que Marte en la casa 7 ejerce su supremacía con las energías que tienden a la conciliación y el acuerdo entre las partes.
Características negativas
Las personas con Marte en la casa 7 pueden sentirse atraídos por personas conflictivas. Hay una tendencia a la competencia y a las discusiones, de alguna manera se potencia el carácter belicoso de Marte.
Hay una tendencia en esta casa para un comportamiento impulsivo, causando conflictos con los compañeros de trabajo y con la familia. A pesar del carácter conciliador, éste puede alterarse en cualquier momento y es muy difícil encontrar formas adecuadas de responder y comportarse.
La necesidad de autoafirmación haz que las personas esté en continua competencia para sentirse seguros, defender sus ideas y creencias, ya que no tienen plena seguridad de sí mismos y les falta proactividad.
Es posible, además, que sean entrometidos y entren en conflictos que les son ajenos, con el afán de ayudar, pero terminarán involucrándose más de la cuenta.
JÚPITER EN CASA 7
Júpiter en la casa 7 es una posición muy interesante para lograr una mejora de la situación económica gracias al matrimonio con una persona rica, famosa o muy influyente. Incluso a veces se pueden producir más de un matrimonio de este tipo.
El cónyuge de los nativos suelen ser personas de elevada posición y típicas características jupiterianas, como son el optimismo, la nobleza, el idealismo o la bondad. En aquellos casos en los que el planeta se encuentre afligido el matrimonio se desvirtúa, con el único objetivo del contrayente nativo de obtener un importante beneficio.
Júpiter en la casa 7 resulta propicio para las asociaciones, las cuales darán lugar a rentabilidad material o espiritual, además de conducirles normalmente al éxito. Sin duda se trata de una posición donde el individualismo produce muchos menos logros, por lo que impulsa a los nativos a unirse a otros.
Independientemente de la profesión que desarrollen los nativos, tenderán a alcanzar el éxito y el reconocimiento en los asuntos legales o administrativos en los que participen, algo que les permitirá obtener grandes ventajas materiales o sociales.
Los nativos mantendrán siempre una magnífica relación con aquellos que les rodean, siendo muy buenos y generosos con ellos. Esto hará que a su vez reciban el apoyo y la estima de los demás.
Son gente extrovertida, sociables y con una capacidad innata para escuchar. Tiene el don de saber atraer el favor de los demás, saben empatizar y consiguen obtener a menudo lo mejor de las personas.
Realizarán viajes con sus parejas. En el caso en el que Júpiter en la casa 7 esté mal aspectado puede hacer que se produzca numerosas negaciones respecto a los problemas que surjan, como puede ser el descubrimiento de una infidelidad. En este caso es habitual no hacer frente a la situación para mantener la paz.
Al estar mal aspectado es muy posible también que surjan problemas legales con la pareja. Emulando un poco al mito de Zeus y Hera, uno de los miembros de la pareja puede ser infiel de una manera constante.
Sin embargo, de vez en cuando los papeles se cambiarán, momento en el que el infiel habitual reprochará su actitud a aquel que no lo había sido hasta este instante. Los nativos necesitarán aprender autodisciplina, para no exigir a los demás lo que ellos mismos no son capaces de cumplir.
Júpiter en la casa 7 es un tránsito muy beneficioso para el ascenso social y económico mediante el matrimonio del nativo.
SATURNO EN CASA 7
Saturno en la casa 7 desde luego es un tránsito que no resulta beneficioso para las uniones sentimentales duraderas como el matrimonio. Tampoco para las demás asociaciones o uniones de otro tipo, sean personales o profesionales.
Los nativos se toman el matrimonio y toda clase de vínculos con la mayor cautela, seriedad y prudencia posibles. Suelen tratarse de matrimonios tardíos, con personas que pertenecen a otra clase social o con las que existe una grandísima diferencia de edad. En el caso de estar muy bien aspectado el planeta se llegará a él tras pasar por grandes dificultades, pero al final la pareja será feliz.
El cónyuge, sea hombre o mujer, normalmente tendrá rasgos saturninos, como el carácter introvertido o la seriedad. Los nativos tienen también muchas posibilidades de enviudar o que su cónyuge resulte una carga, una fuente de sufrimientos y que el matrimonio convirtiéndose en un suplicio donde no aparezca por ningún lado la felicidad.
Los enemigos de los nativos con Saturno en la casa 7 serán poderosos y terribles, por lo que buscarán siempre hacerles el máximo daño posible en cuanto surja la oportunidad.
Tampoco es una posición óptima para los asuntos relativos a los pleitos y conflictos con la justicia, pues si se llega a esta situación hay enorme posibilidades de que terminen gravemente perjudicados.
Con respecto a las relaciones profesionales con sus socios, surgirán problemas, restricciones y compromisos iniciales que limitarán la naturalidad generando desilusiones y recelos.
Las relaciones de pareja de los nativos con Saturno en la casa 7 se tomarán muy en serio, por lo que primará la lentitud y se sopesarán todas las cuestiones importantes.
A veces, la falta de seguridad del nativo dará lugar a que sea la misma pareja la que termine provocando restricciones y delimitaciones excesivas de su libertad.
URANO EN CASA 7
Quizá lo más destacado de Urano en la casa 7 es el peligro que tienen las relaciones duraderas y asentadas. En la casa de las uniones, el planeta de la libertad y la independencia no resulta un huésped propicio.
Y es que sus nativos no son de ataduras sentimentales regladas de manera tradicional o aceptadas socialmente. Lo que buscan son uniones libres, sin mayor compromiso que la mutua aceptación de los miembros de la pareja. Es decir, basadas tan sólo en el amor o la amistad.
Urano en la casa 7 propicia a que se produzcan relaciones diferentes a las habituales, como puede ser con personas que están casadas, separadas, o bien de otra raza, religión, clase social o edad. Las limitaciones no entran dentro de su modo de ver la vida, por lo que la fidelidad no será una norma inquebrantable.
Las personas que les atraen y formarán pareja, o bien una relación que dure tan sólo un tiempo, suelen ser originales, diferentes, creativas, quizá excéntricas.
Habitualmente, salvo en el caso en que el planeta esté bien aspectado, no resulta una buena posición para mantener relaciones sociales de cara al público, ni tampoco en lo relativo a los asuntos legales. Y es que sus nativos son gente que ama la independencia y no resultan diplomáticos ni suelen colaborar con facilidad con el resto de personas.
Cuando se da el caso en el que el planeta está afligido, el nativo se creará numerosos enemigos debido a su peculiar manera de ser. También podrá dar lugar a que tenga que pasar por situaciones escandalosas.
A nivel individual, Urano en la casa 7 para muchos tan sólo genera el descontento producido y magnificado por las condiciones del matrimonio o bien de la actividad social. Sin embargo, más tarde esta posición llevará a comprobar cómo es necesario unirse a las nuevas tendencias que penetran en la cultura y con aquellas personas que se las pueden identificar con estas tendencias.
Como indicamos antes con los asuntos legales, las personas con Urano en la casa 7 es mejor que no vayan a ningún pleito pues, independientemente de lo justa que sea su causa, existirán muchos indicios para que sean traicionadas o que los derroten por causas imprevistas o repentinas.
Urano en la casa 7 es un tránsito que no resulta muy favorable para el matrimonio o relaciones sentimentales estables pues sus nativos buscan libertad.
NEPTUNO EN CASA 7
Neptuno en la casa 7 hace que los nativos busquen una pareja que vaya algo más allá de las relaciones convencionales a las que están acostumbrados. No saben exactamente qué buscan, pero desde luego algo fuera de lo común. El problema surge porque idealizan tanto el matrimonio que luego pueden sufrir una desilusión.
A menudo, pasados los primeros momentos de pasión y enamoramiento absoluto, suele llegar un fuerte choque con la realidad al ver que lo que habían supuesto no era tan bonito como pensaban.
Un poco como la historia de Don Quijote, quien siempre tenía en mente en sus locas aventuras a Dulcinea, mujer a la que idealizaba, pero que en realidad era una vulgar mujer de pueblo llamada Aldoza Lorenzo.
Las uniones sentimentales que se produzcan es muy posible que sean extrañas, incluso enfermizas, basadas en normalmente en sentimientos exaltados.
En el caso en el que se encuentre afligido Neptuno en la casa 7 estas peculiares uniones pueden dar lugar a que perjudiquen al nativo y su nombre termine manchado.
Neptuno en la casa 7 es un tránsito que no resulta favorable a los nativos para que se asocien con nadie ni contraigan matrimonio.
También es posible que los nativos decidan casarse con su pareja debido a su carácter piadoso y caritativo que propicia ayudarla.
Sería sin duda un caso de sacrificio que en muchos casos supone para el nativo una evolución espiritual. Sobre todo porque están dispuestos a ofrecer mucho de su parte pero sin esperar nada de su pareja.
Este carácter bondadoso es un problema para el nativo ya que tienen facilidad para ser engañados por la persona con la que contraen matrimonio. Este engaño podrá ser tanto sentimental como de carácter económico o profesional.
Si por fortuna está bien aspectado Neptuno en la casa 7 suelen darse matrimonios de esencia espiritual al que se llega porque ambas partes tienen sólidos ideales.
Normalmente tanto el cónyuge del nativo como los socios presentan los típicos rasgos neptunianos, como puede ser el carácter sensible, soñador, y con interés por los asuntos espirituales.
En el caso en el que el planeta esté afligido es posible que el nativo sufra un escándalo público. También resulta una mala posición para entablar pleitos y demás asuntos con la justicia.
PLUTÓN EN CASA 7
Plutón en la casa 7 es una posición que propicia las relaciones apasionadas y ciegas que tienen comienzos fantásticos pero terminan de la peor manera. La pareja de los nativos tendrán rasgos plutonianos como la agresividad, el carácter posesivo, voluntad férrea, los celos…
A menudo entre ambos miembros de la pareja se producirá una especie de lucha por el poder. En el caso en el que el planeta este afligido podrán producirse casos de divorcio o viudedad. El cónyuge puede ser una amenaza para el propio nativo y su integridad física, siendo posible incluso que peligre su vida.
Los nativos de Plutón en la casa 7 deben tener mucho cuidado con las asociaciones en las que participe. En ellas pueden darse terribles pasiones y antagonismos con el único fin de conseguir el poder. Normalmente los socios tendrán rasgos plutónicos.
Plutón en la casa 7 es un tránsito que da lugar a relaciones pasionales que desemboquen en matrimonios impulsivos que finalizarán de manera drástica.
Esta posición propicia los enemigos peligrosos, violentos y vengativos. Habrá que estar muy pendientes de ellos pues recurrirán a todo lo necesario tan sólo para poder atacarlos.
No es un buen tránsito en lo relativo a los conflictos con la justicia ni para entablar un pleito. No obstante también valdrá para ejercer la profesión de abogado, donde podrá distinguirse por su talante implacable y agresivo.
Plutón en la casa 7 hace que las relaciones íntimas sirvan para lograr una transformación personal y crecimiento de los nativos. En el caso de tener una relación estable de pareja se pondrá a prueba la solidez de la relación así como saldrá a la luz aquello de lo que nos sentimos insatisfechos.
Este tránsito muestra en algunos casos que nuestra pareja está pasando por una fase plutoniana. Su propio Pluton natal es posible que esté activado por una posición o progresión importante.
Aquello que le suceda a nuestra pareja nos puede hacer cambiar. Si no está totalmente establecida la relación de pareja, esta posición de Plutón seguramente hará que se formalice.
Con Plutón en la casa 7 los nativos pueden sentirse atraídos por grupos o actividades que se encuentren relacionadas con los cambios o reformas de diversos aspectos de la sociedad.
Así se podría dar un uso positivo a este tránsito mientras que no le lleve al nativo a extremos destructivos cuando intente acabar con las estructuras antiguas para abrir paso a las nuevas.
Fuente: WeMystic
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